En esta "historia" participamos todos, ¡¡¡ Y PUNTO !!!


Bienvenidos al blog de "The Fary Key". Ya sabeis todos cómo funciona un blog no?, pues olvidaros del tema porque vamos a cambiar un poco las normas.

Este blog es para esos novelistas que no han llegado a nada, no por falta de talento (o sí), sino por pereza. Un lugar de encuentro para cachondos mentales que sólo buscan crear algo propio, algo vivo.

Dos autores desarrollaremos la historia de "The Fary Key" alternativamente. Llegado un punto se dejará a todo aquel que se atreva, a sugerir cómo debería seguir la historia. Si escribes algo somos libres de utilizarlo, o borrarlo o lo que nos salga de las narices, que para eso somos los administradores y si no, te has equivocado de blog muchach@. Ahora, eso sí, ELEGIMOS NOSOTROS, la democracia para el gobierno, este es nuestro puto blog.

jueves, 25 de septiembre de 2008

The Fary Key for Dummys: Cómo participar y no morir en el intento

GRACIAS. No no no no, en serio, gracias Artemisa. He recibido varias "quejas" al respecto, algunas como ya sabéis, por esta vía, otras sin embargo, me han llegado por medios menos decorosos para la dignidad de un blogero (siempre quise decir esto).

Es por este motivo que hemos decidido abrir una entrada especial. Y lo primero es decir que por fin alguien da en el clavo. Sí Artemisa, esa es una de las formas en las que se puede colaborar en la historia. En realidad, y como ya creo que hemos dejado claro, este es el blog de la anarquía, cada cual puede colaborar como quiera o en la medida que pueda, es decir, aportando ideas o sugerencias, como ha hecho Artemisa, redactando fragmentos cortos, o incluso redactando relatos más largos, o qué diablos, de cualquier forma que se os pueda ocurrir!

Lo sé, lo sé, soy muy repetitivo, pero no quieremos malentendidos, después haremos lo que nos de la gana con todo esto (debo confesar que es Evu a la que hay que hacer la pelota), así que nadie se nos ponga reinona solicitando atenciones.

Un saludo a todos y todas

martes, 23 de septiembre de 2008

CAPÍTULO I (3)

- Pues… qué bien –dijo mirando el artilugio- ¿Y qué es este sitio?

- ¿Cómo?

- ¿Que dónde estoy? ¿qué hago aquí? Y, sobre todo, ¿dónde está la salida?

De pronto Rappel palideció, algo en su gesto le hizo presagiar malas noticias.

- ¿Tú tampoco lo sabes? –dijo mirando al infinito- entonces…. pensaba…. pensaba que… por fin… había conseguido alcanzar a alguien del staff, siempre les veo al otro lado del pasillo... y cuando consigo llegar hasta allí han desaparecido y todas estas habitaciones vacías y ese modo misterioso de aparecer el carrito de la comida y todas las mañanas las toallas limpias y ... ¿quién cuida del gato? Necesito hablar con el responsable de este lugar, porque lo he intentado, lo.. lo he… lo he intentado… pero no encuentro la salida por ningún lugar… es como si todas las puertas condujeran al mismo punto… es de locos… necesito salir de aquí… tengo que salir de aquí antes de volverme loco….

“Demasiado tarde”, pensó, “estás como una puta regadera”.

- Vale, vale, empecemos por el principio. ¿Qué es este sitio?

- ¡¡No lo sé!! –dijo sollozando

- A ver, por partes, ¿cuánto tiempo llevas aquí?

- Pues…. –empezó a dar vueltas por la habitación- ¿a qué estamos hoy? ¿martes?

- Viernes

- ¡Jesús! ¿Viernes? Vaya, pensaba que era martes, entonces llevo aquí… llegué un sábado…. No, espera, llegué después de la fiesta de Chonchi, y eso debió ser… por lo menos un domingo por la mañana… luego estuve contando las noches, por lo menos hasta 10… y luego me tomé aquellas pastillas que había en la mesilla y no sé cuanto dormí….

- ¿Ni aproximadamente?

- ¡No! –dijo hundiéndose en el sillón.

- Vale, tranquilo –dijo asomándose al pasillo- y ¿dices que no has conseguido hablar con nadie en todo este tiempo?

- Con nadie –y rompió a llorar- no hay nadie ni teléfonos ni ventanas exteriores… sólo las de los patios y la piscina… no hay puerta de salida ni de entrada….

- Pero alguien tiene que haber, está todo muy limpio, y dices que siempre hay comida y toallas limpias…

- Y sábanas, pero nunca he visto a nadie a menos de 15 metros.

- Espera, el móvil….

- No te esfuerces, no hay cobertura

- Venga ya, esto es una broma, ¿no?… ¿Dónde está la cámara oculta?

Le miró incrédulo durante unos instantes y acto seguido estalló en carcajadas. No era en absoluto una risa agradable, de hecho rondaba más la histeria que una conducta mentalmente sana. Entonces cayó en la cuenta.

- Un momento, si no has conseguido hablar con nadie…. ¿con quién jugabas al backgamon?

- No lo sé.

- ¿No lo sabes?

- Un día apareció ahí, tiré los dados y moví, pero claro, no había contrincante. Me fui a explorar el lugar, y cuando volví todo seguía igual pero… a la mañana siguiente los dados habían cambiado y alguien había movido las blancas… Y así llevamos días: lanzo los dados, muevo y al día siguiente alguien ha hecho lo mismo con las blancas… varias noches he intentado mantenerme despierto para descubrir a mi contrincante, pero no hay modo, siempre acabo cayendo en algún momento y cuando despierto ya está… ha movido…. No sabes la ansiedad que me provoca esta situación… Oye, ¿no tienes hambre?

- Es coña, ¿no?

- ¿Coña? No cielo, es que la ansiedad me da hambre... y gente no hay, pero el bufé es excelente.... y el bar está bien pertrechado…. y tienen un Chivas Regal reserva…. espectacular.

Genial, encerrado con una loca visionaria y alcoholizada... si aquel sitio no tenía salida, habría que fabricarla.

sábado, 20 de septiembre de 2008

CAPÍTULO I (2)

- Joder, ¡cómo me alegro de encontrar a alguien!

Aquella... cosa plateada, se había abalanzado sobre mi cual descontrolada fan histérica de los Backstreet Boys que, habiendo percibido cómo Nick Carter le guiñaba un ojo a ella entre las más de cuarenta mil entregadas adolescentes que abarrotaban el estadio, me prometiera su amor eterno e incondicional.

Aún atónito, pude observar mejor a aquel individuo que me apresaba entre sus besos y abrazos. La purpurina de su túnica plateada reflejaba ahora la oscilante luz de la lámpara de lava que iluminaba la habitación, una luz roja, a medio camino entre la de un cuarto oscuro de revelado y la de un club de alterne de los años 70. Sin embargo, ésta era muy amplia, de tal forma que no daba ninguna pista sobre la figura que se escondía debajo, amén de provocar catalépticas oleadas de destellos rojos cada vez que me aplicaba una de sus llaves fraterno-amorosas.

Sólo cuando pude ver las estrambóticas gafas que ocultaban parcialmente su rostro lo tuve claro. Cristales grandes… enormes, cuadrados, con sus vértices redondeados. La montura de pasta, con un estampado de leopardo, se abría paso desde sus orejas hasta la base inferior de los cristales….. ¡Vamos, no me jodas!

- ¿Rappel?
- Sniff… Sí

En ese instante lo noté. Algo duro se frotaba juguetonamente contra mis partes pudentas a través de una orgía de centelleantes reflejos rojos. Horrorizado por la imagen que se acababa de formar en mi cabeza, logré zafarme de mi captor y de un salto me situé a dos metros de distancia, retrocediendo inmediatamente un par más a trompicones desesperados.

- Aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhh….. NO. De eso ni hablar colega, vamos a respetarnos…. ¡Vamos a respetarnos!
- ¿Cómo?

Su cara reflejaba incredulidad y desesperación, como si de un recién nacido al que destetan cuando todavía no se ha saciado se tratara.

- Mantén tu juguetito apartado de mi ¿vale? No sé qué está pasando aquí, ni siquiera sé dónde estamos, pero te lo advierto, como no controles a tu amigo el cíclope…

Puede que fuera porque me entendió, o puede que fuera porque al rictus de mi cara, que reflejaba ira y ganas de vomitar a partes iguales, lo acompañara un gesto acusador de mi dedo índice hacia donde debían estar sus genitales. La cuestión es que su gesto cambió, una simpática sonrisa se dibujó bajo sus enormes gafas, y agachando la cabeza, se puso a rebuscar entre los pliegues de su túnica, como tratando de encontrar algo importante.

- Tú te refieres a esto.

De entre centenares de luciérnagas rojas, y a la altura de su entrepierna, sacó lo que parecía una esfera de cristal reluciente. Tendría el tamaño de un puño cerrado.

- Es mi bola de cristal portátil (sonrió ampliamente). Le tengo mucho cariño ¿sabes? La llevo siempre junto a mi corazón.

viernes, 19 de septiembre de 2008

CAPÍTULO I (1): EL GATO, EL BACKGAMMON Y LA BOLA DE CRISTAL

Que se lleven aquel toro del agua. Que se lleven aquel toro del rio. Que se lleven aquel que hay en la sombra.

Fue recuperando la consciencia poco a poco. Aquella tonadilla le resultaba tremendamente familiar, pero el escenario era del todo desconocido. Un sillón de sky verde, una mesa baja con un juego de café de colores intensos, un ventanuco por el que apenas entraba sol, y el equipo de música.

Que se lleven aquel que hay escondido. Que lo dejen tranquilo y no lo provoquen

Estaba de pié sobre lo que parecía una mala imitación de piel de oso.

Ese toro bonito ya nació pa semental. Las vaquillas lo siguen, no lo dejan descansar

Sobre la chimenea una cabeza de toro con una mueca estremecedora.

Y además de bravura, tiene pinta de don juan

- ¿Dónde coño estoy? –susurró

Vaya torito, ay torito guapo, tiene botines y no va descalzo

Sobre la mesita había un juego de bakgammon, una partida empezada que pintaba fatal para las negras. Sobre el sillón de sky un gato despeluchado se limpiaba el lomo a lametazos. Apenas paró un instante para inspeccionarle con pereza antes de saltar hasta una esquina para escupir una bola de pelo.

Vaya torito, ay torito guapo, tiene botines y no va descalzo

Se acercó al tablero lentamente, los dados marcaban 1 y 6, perfecto para las blancas, nefasto para las negras. Entonces percibió una presencia a su espalda y se volvió bruscamente. Una figura se acercaba a él desde la puerta, un ser asexuado y tremendo vestido con una túnica plateada y con el pelo de un color rojo casi fosforescente se aproximaba tendiéndole los brazos en gesto…. ¿amistoso?